Muro de San Sebastián

Muro de San Sebastián

 

En 1726, Don Bruno Mauricio de Zabala (fundador de Montevideo) pide a las Misiones Jesuíticas dos mil indios tapes para fortificar la ciudad. Los jesuitas colaboraron en la construcción de las murallas y fortificaciones de Montevideo en el siglo XVIII, bajo la orientación espiritual de los curas jesuitas. El rastro de su trabajo en el Montevideo amurallado se encuentra en la esquina de las calles Buenos Aires y Bartolomé Mitre, un sector del muro sur de la Batería de San Sebastián; y en el Museo de las Migraciones, ambos en Ciudad Vieja.

Ruta jesuítica en Montevideo

Explorá los siguientes lugares para descubrir la huella dejada por la Compañía de Jesús en la capital de Uruguay.

 

 

Muro de San Sebastián

En 1726, Don Bruno Mauricio de Zabala (fundador de Montevideo) pide a las Misiones Jesuíticas dos mil indios tapes para fortificar la ciudad. Los jesuitas colaboraron en la construcción de las murallas y fortificaciones de Montevideo en el siglo XVIII, bajo la orientación espiritual de los curas jesuitas. El rastro de su trabajo en el Montevideo amurallado se encuentra en la esquina de las calles Buenos Aires y Bartolomé Mitre, un sector del muro sur de la Batería de San Sebastián; y en el Museo de las Migraciones, ambos en Ciudad Vieja.

 

 

Catedral Metropolitana Iglesia Matriz 

La primera Iglesia Matriz se construyó en 1740 con el nombre de Catedral de la Inmaculada Concepción y San Felipe y Santiago de Montevideo. Participaron de su construcción indios tapes de las misiones jesuitas, bajo la orientación de curas de la Compañía de Jesús.

La construcción actual no es la original, sino que se realizó desde la capilla de los padres Jesuitas en la calle San Gabriel y San Juan, actualmente denominadas Rincón e Ituzaingó, que hasta entonces se usaba como depósito de artillería tras la expulsión de la orden Jesuita de los dominios españoles en 1767.

La iniciativa de construir un templo nuevo se debe al Padre Ortíz, luego de un arduo trabajo con sucesivos viajes a Buenos Aires para entrevistarse con el Obispo, consiguió la aprobación del proyecto y el permiso de construcción. El 20 de noviembre de 1790 con la presencia del clero y de los cabildantes, se puso la piedra fundamental del actual templo.

La Catedral estuvo ligada al proceso independentista de Uruguay y fue testigo y parte de él, cuando durante las invasiones inglesas se convierte en hospital de sangre, donde se  sepultara a mucha gente en el atrio y alrededores. Los héroes del proceso independentista fueron la mayoría de ellos velados bajo el techo de la Catedral y algunos descansan en ella.

Tras la repatriación de los restos de José Artigas en 1856 desde Paraguay, se velan por primera vez en la Catedral completando así el ciclo del prócer con el templo, ya que había sido bautizado en la Matriz tras su nacimiento el 19 de junio de 1764.

Del período jesuita en Montevideo, la Iglesia Matriz alberga la virgen Nuestra Señora de la Fundación, ubicada originalmente en las capilla jesuita de la vieja Montevideo.

  • Ubicación: Ituzaingó esquina Sarandí, Ciudad Vieja.
  • Horarios de visita: lunes a sábado de 9 a 18; domingo de 10 a 12:30
  • Horarios de Misa: lunes a sábado a las 12 y 17; domingo a las 11:00 hs

 

 

Parroquia San Francisco de Asís

La parroquia San Francisco de Asís es un viaje a través del tiempo en el corazón de Montevideo. Su legado comienza cuando reemplazó al primer edificio religioso de Montevideo construido por los jesuitas en 1724. La capilla de los jesuitas estaba ubicada a pocos metros de la parroquia, que fue cedida a los franciscanos en 1740.

La parroquia es un deleite arquitectónico que comprende Eclecticismo historicista (mezcla de elementos clásicos y medievales); tres naves con bóvedas de arista, crucero y ábside semicircular, y su imponente torre con cinco campanas que caracterizan el paisaje sonoro.

  • Horario de visita: martes a jueves de 10 a 14
  • Horario de misa: viernes a las 16

 

 

 

Cripta del Señor de la Paciencia

Junto a la parroquia San Francisco de Asís está la Cripta del Señor de la Paciencia. Es un lugar de devoción que alberga al Cristo crucificado y la imagen de la Virgen de los Dolores, que estaban en la capilla levantada por los jesuitas en la fundación de Montevideo.

La imagen del Señor de la Paciencia que está en el altar principal de la cripta, estaba ubicada en la casa de Ejercicios de los Padres Jesuitas, en la actual esquina de Sarandí y Maciel. Es una imagen diferente de Cristo: está sentado con la cabeza apoyada en su mano y en actitud de escucha. Las velas encendidas y la iluminación sutil del altar dan un aspecto muy especial a este humilde espacio.Ubicación: Cerrito esquina Zabala, Ciudad Vieja

  • Horario de visita: viernes de 10 a 17

Celebración de la Virgen de los Treinta y Tres

Cada segundo domingo de noviembre se celebra la Fiesta de “Nuestra Señora de los Treinta y Tres”, proclamada “Patrona del Uruguay” por el Papa San Juan XXIII. Tallada en cedro por los indios guaraníes en las Misiones Jesuíticas, la imagen de la virgen es asociada a la Gesta Libertadora.

Según cuenta la historia, en 1825 los asambleístas de Florida visitaron espontáneamente la imagen de la Virgen María que se encontraba en un rancho contiguo al de la asamblea y, desde ese momento, fue conocida como la Virgen de los Treinta y Tres.

Actualmente la imagen de la virgen recorre varios pueblos de Florida y, en el marco de la celebración, se realiza el recital “Uruguay le Canta a la Virgen de los Treinta y Tres”, donde participan destacados artistas nacionales.

Además, se realiza una procesión con su imagen y una misa que convoca a todos los obispos del país y a miles de peregrinos.

Celebración de San Cono

Cada 3 de junio, miles de fieles de todo el país y de diferentes países del mundo acuden a la ciudad de Florida, y más precisamente a la Capilla de San Cono, para venerar al santo y participar de una procesión, de múltiples misas y de la gran feria de comerciantes que se realiza para rendirle homenaje. La celebración religiosa tiene una larga tradición en el país, superando las 136° ediciones.

San Cono nació en el pueblo de Teggiano en el siglo XII. Fue canonizado por el Papa Pío IX en 1872 y, diez años después, una comunidad de inmigrantes provenientes de esta localidad italiana decidió traer la imagen del santo a Uruguay y construirle una capilla.

La devoción y apropiación por parte del pueblo uruguayo fue casi inmediata. En poco tiempo conquistó el corazón de los floridenses y los uruguayos, que empezaron a atribuirle bondades propias. Pasó de ser el patrono de Teggiano, protector contra guerras y pestes, a ser patrono de “quinieleros”, siendo ampliamente invocado para gozar de buena suerte en juegos de azar y con el dinero.

La celebración de San Cono tiene varias etapas. Por la mañana, el obispo preside la eucaristía, y por la tarde se realiza la popular procesión con la imagen del santo por las prinipales calles de la ciudad. La popularidad de la celebración es tal que el 3 de junio se decretó feriado departamental.

Estancia Buen Retiro – Castillo Morató (departamento de Paysandú)

Como un viaje en el tiempo, al este del Departamento de Paysandú el viajero se aleja de los centros poblados, como Guichón, sus hoteles termales distante a 80 Km., o Pueblo Morató y la antigua estación de ferrocarril de la Midland Uruguay Railway Co. Ltd. de Tres Árboles a 25 Km. de distancia y, rumbo al norte, pasa en medio del monte nativo y cruza el puente de Paso del Sauce. Más adelante, una galería de eucaliptos añejos le dan la bienvenida para, finalmente, encontrarse con la mística del lugar, el gran casco de estancia coronado por un castillo (1904), residencia de sus propietarios, que cuenta desde su construcción con agua corriente, luz eléctrica y telefonía, y en su interior encierra un antiguo y misterioso túnel, por ahora oculto al visitante.

El establecimiento es un ejemplo de vanguardia por su sistema de producción integrado y por la calidad de los materiales utilizados (aún hoy se conserva una línea de alambrado de 1890). Los eucaliptos plantados fueron de los primeros en el país, en 1920, y por la pronta mestización y calidad de sus haciendas, fue uno de los establecimientos grandes proveedores del Frigorífico Anglo. Protagonista de uno de los primeros tambos industriales del país, con exportación de manteca y quesos tipo Chubut para consumo en la Mala Real Inglesa. Sus caballos fueron de los más cotizados para deporte, paseo o tiro, criados en terrenos pedregosos, como forma de fortalecerlos.

Sus orígenes históricos se remontan al siglo XVII, como parte de la estancia jesuítica misionera guaraní de Yapeyú, cuyo límite más austral llegaba hasta la costa del río Queguay, donde se emplazaba el puesto posta San Juan Bautista, con vestigios, aún en uso, que constan, principalmente, de muros de piedra: uno circular de 88 m. de diámetro, una media luna para encierro de caballos y un gran corral de forma ovoide de 165 hectáreas. En ese sitio, se amansaba el ganado cimarrón, que distintas arreadas, de principios del siglo XVIII, pasaban por allí desde la Vaquería del Mar.

En el siglo XIX, entre sus antiguos propietarios se destaca el primer presidente uruguayo, Fructuoso Rivera. A principios del siglo XX, el caudillo Aparicio Saravia y el expresidente Máximo Tajes, entre otros, registran su pasaje por allí. Entre 1904 y 1962 se lo conoce como un modelo del modernismo rural. En el siglo XXI, la familia Morató, como complemento de la explotación ganadera, reciben al visitante para dar a conocer el paisaje cultural, gestado desde que aquellos primeros jesuitas, con el trabajo libre de los indios guaraníes, organizaron las misiones.

Más información: Estancia Buen Retiro – Castillo Morató

Vino, bodegas y viñas en el Departamento de Colonia

El vino, las bodegas y las viñas son el emblema del Oeste de Colonia y su vinculación a estas tierras llega, justamente, desde la Estancia de Belén y los misioneros jesuitas. Acentuada la producción de la mano de inmigrantes italianos llegados a la zona en el siglo XIX, es hoy la distinguida marca de calidad regional y el territorio es conocido, con justicia, como “La Toscana de Sudamérica”.

Paradisíacos paisajes, infraestructura de primer nivel y excelentes vinos para disfrutar tienen un sello de “imperdible” para el visitante que llega a Colonia.

Los Cerros de San Juan, Viñedos Fripp (Conchillas), Zubizarreta (Colonia Arrúe), Irurtia (Cerro Carmelo), Campotinto, Almacén de la Capilla, El Legado (todos en Colonia Estrella), Narbona y Buena Vista (Colonia Belgrano) son propuestas, todas de excelencia y en un extraordinario marco natural.

Ruta de los Jesuitas, Guaraníes y Estancias (Departamento de Florida)

Al seguir el eje principal por Rutas Nacionales Nº 5, 6 y 7 el viajero tiene la oportunidad de encontrarse con el legado artístico y cultural que dejaron los misioneros jesuitas y fundamentalmente con sus pintorescos cascos de estancia, testigos silenciosos de la forma de vida de los misioneros e indios de siglos pasados.

Tras visitar la Estancia Señora de los Desamparados, más comúnmente conocida como La Calera, se pueden visitar otros ejemplos de este legado a lo largo del departamento de Florida, tales como:

  • Grasería del Timote: Sobre el kilómetro 158,600 de la Ruta Nacional número 6 “Joaquín Suárez”, se encuentran vestigios de una de las primeras agroindustrias con las que contó el país, que integró la gran estancia que fundó en 1825 el británico Jhon Jackson Ball tras adquirir campos que habían formado parte de los dominios jesuíticos. Para algunos historiadores, estas instalaciones atesoran un pasado jesuítico en función de que la grasa era uno de los rubros productivos de los puestos de la estancia Calera Nuestra Señora de los Desamparados.
  • Estancia San Luis: En el kilómetro 127 de la ruta 7, se ubica la Estancia San Luis (antigua Reboledo). Rica en historia, conserva características de tiempos inciertos, como el mirador, las rejas de hierro en todas las ventanas, los muros de más de medio metro de espesor, entre otras. Dentro de un sector de su casco se destaca una antiquísima construcción que posee en sus muros el germen pionero de lo que, al parecer, fue un puesto jesuítico de primera línea.
  • Estancia Santa Clara: El casco de estancia, emplazado próximo al kilómetro 160 de la ruta 6, es una muestra de lo que fueron las vigorosas aspiraciones de los integrantes de un imperio ganadero de fines del siglo XIX, en un época de soñada prosperidad económica y de particular bonanza para la actividad estanciera.
  • Estancia San Pedro de Timote: Próxima a Cerro Colorado, es una de las edificaciones más emblemáticas de Florida y de las ms prestigiosas del país, cuya historia está asociada a la figura del doctor Alberto Gallinal Heber, hombre polifacético, que fue su titular por más de cincuenta años. Hoy devenida en hotel de campo. Se destacan la estética de la arquitectura de su monumental casco de estilo colonial español, sus instalaciones de trabajo y la riqueza forestal de su parque.
  • Estancia El Ceibo: Emplazada a escasos kilómetros de la capital departamental, en la zona de La Macana, sus orígenes como establecimiento rural datan del año 1849, cuando se levantaron las primeras edificaciones que luego se ampliaron, destacándose su casa principal y su patio interior. La estancia que fuera albergue familiar fue una de las pioneras en volcarse al turismo.
  • Casa de Campo Espina de Cruz: Próxima a Cerro Colorado, sus campos inicialmente formaron parte de la zona de pastoreo de la estancia jesuítica, que luego integraron los campos de San Pedro de Timote. Desde el año 2012, el establecimiento se incorporó a la oferta de turismo rural, donde comparten la experiencia de estar rodeados de un maravilloso escenario natural, con variadas actividades para realizar.

Más información: Turismo Uruguay-Siguiendo la huella de los Jesuitas

Los cultivos de arroz en Uruguay-La Ruta del Arroz

Desde fines del siglo XVIII el arroz forma parte de la historia productiva del Uruguay, como actividad económica y patrimonio histórico cultural. De aquí nace la Ruta del Arroz, ruta turística que permite descubrir el interior de los departamentos de Rocha y Treinta y Tres. Producción y naturaleza se convocan para brindar al visitante diferentes actividades recreativas, participando de las costumbres y la vida diaria de los lugareños.

Para ello, la Ruta apuesta al rescate y fortalecimiento de las identidades locales y a la promoción de circuitos alternativos a los de sol y playa, y está integrada por las localidades de Velázquez, Lascano, Cebollatí, La Charqueada, Vergara y las ciudades capitales de Rocha y Treinta y Tres.

Recomendaciones para visitar los cultivos de arroz

  • La mejor época de visita es durante el período de siembra (noviembre a febrero) y la menos recomendable es durante el período de cosecha (marzo y abril).
  • Llevar botas de goma puede ser muy práctico.
  • Llevar binoculares puede ayudar a identificar aves vinculadas al cultivo de arroz.
  • Llevar repelente para mosquitos.

Más información: Turismo Departamento de Rocha

Cerritos de Indios (departamento de Rocha)

Se trata de elevaciones de tierra construidas por las poblaciones indígenas que habitaron la región desde hace 4500 años hasta la llegada de los colonizadores europeos. Miles de ellos se encuentran distribuidos en un amplio territorio uruguayo que incluye los departamentos de Rocha, Treinta y Tres, Cerro Largo, Tacuarembó y Rivera y todo el Sur de Brasil. Solo en el Rocha se han localizado, hasta el momento, más de 2000 cerritos y se sabe que hay muchos más. Son las primeras construcciones permanentes de las poblaciones indígenas que han perdurado hasta nuestros días.

Los Conjuntos de Cerritos del área de India Muerta fueron declarados como Monumento Histórico Nacional el 3 de julio del 2008.

Están estrechamente vinculados a ecosistemas de gran biodiversidad como son los bañados, ríos y lagunas, aunque también es posible localizarlos en las sierras próximas.

Más información: Turismo Departamento de Rocha

Cerro Picudo: típico paisaje serrano en Uruguay

El Cerro Picudo, que se eleva 100 metros en una zona de vasta llanura, recuerda el pico de un pájaro y es una muestra del típico paisaje serrano del departamento de Rocha. Una reserva forestal compuesta por árboles centenarios nativos: ceibos y sauces en lo bajo del Cerro y coronillas, tarumánes, arrayánes, talas y palmeras pindó en la cima, que en épocas pretéritas fue hábitat de nuestro puma «el león americano».

Durante la caminata al cerro, es posible encontrarse con algunos ejemplares de la única reserva que existe de ganado criollo, raza histórica que mantiene la genética de los primeros ganados introducidos por los españoles durante la conquista.

Desde la cima del Cerro Picudo es posible disfrutar de un panorama de gran diversidad, que contempla a la Laguna Merín, el zigzagueante arroyo San Miguel, el pueblo 18 de Julio, Chuy, cultivos de arroz favorecidos por la existencia de grandes bañados y la Fortaleza de Santa Teresa. Allí arriba, reina el silencio que solo es alterado por el canto de los pájaros.

¿Cómo llegar?

Por la ruta 19, a 15 kilómetros de la ciudad de Chuy y cerca del histórico Fuerte de SanMiguel. La caminata desde el fuerte hasta el Cerro Picudo no toma más de 30 minutos.

Recomendaciones:

  • Utilizar calzado cómodo.
  • Llevar agua suficiente para hidratarse durante el trayecto.
  • Si se visita durante la primavera o el verano, utilizar protector solar y gorro.
  • No puede faltar la cámara de fotos.

Más información: Turismo Departamento de Rocha