Los Caminos del Vino en Córdoba, Salta y Tucumán

El Camino del Vino invita a descubrir los valles turísticos y la vitivinicultura local, a través de dieciocho bodegas y productores artesanales, para disfrutar en familia o con amigos, que invitan a vivir experiencias que van más allá del vino. De notable calidad, los vinos cordobeses resaltan cada vez más reconocida a nivel nacional, y son reconocidos y premiados a nivel internacional. El vino cordobés posee una impronta diferente en las diversas regiones que lo ve crecer: el norte cordobés, las Sierras Chicas, Traslasierra, Calamuchita y Punilla. En sus viñedos, destaca el Malbec, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir e Isabella (frambua), entre otros.

Más información: Caminos del Vino de Córdoba

También te recomendamos la Ruta del Vino de Salta, donde podrás disfrutar de históricos poblados, viñedos, bodegas y vinos en un circuito turístico-temático de aproximadamente 200 km para conocer la la historia, el desarrollo y el funcionamiento la actividad vitivinícola iniciada por los Jesuitas en el siglo XVIII. Actualmente, los viñedos se extienden entre los departamentos de Cafayate, San Carlos, Cachi, Molinos y La Viña, zonas óptimas para el cultivo y producción del Torrontés y otras cepas como el Cabernet Sauvignon, Malbec, Tannat, Bonarda, Syrah, Barbera y Tempranillo.

Más información Ruta del Vino de Salta

También te invitamos a recorrer la Ruta del Vino en Tucumán, conociendo sus bodegas y viñedos a lo largo de 100 Km., donde productores caseros, artesanales e industriales, muestran sus procesos productivos con la posibilidad de realizar degustaciones de vino de altura y visitas a sitios arqueológicos – culturales, tesoros heredados de los antiguos habitantes de la región. Con vinos fuertes, gran estructura de aroma y color, los viñedos del valle se plantan desde fines del siglo XVI, y en el XIX se elaboran vinos para el mercado. La tradición tiene más de 130 años y hoy se complementa con la gastronomía típica local y las arteanías.

Más información Ruta del Vino de Tucumán

Estancia Jesuítica Jesús María

La estancia jesuítica Jesús María fue construida en 1618 y se encuentra a únicamente a 4 kilómetros de la Estancia de Caroya. Ambas estancias, al igual que el resto que se encuentran en la región, fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 2000.

La Estancia de Jesús María se dedicaba a la producción vinícola y dio lugar a la actual ciudad cordobesa de Jesús María. La estancia es hoy un Museo Nacional y se puede visitar la iglesia, la residencia, la bodega, los restos de antiguos molinos, el perchel y el tajamar a través de un recorrido autoguiado. La visita incluye testimonios que recrean los espacios productivos de la época y una explicación completa de como se fabricaba el vino.

La Estancia exhibe en su interior una importante muestra de objetos de los siglos XVII y XVIII, así como grabados, monedas y medallas de la época. Dentro de la casa, en la que habitaban los jesuitas, se atesoran objetos religiosos, tanto católicos como de los dioses adorados por los pueblos originarios de la región.

Como parte del Camino de los Jesuitas en la región, se puede recorrer el “Camino de las Estancias Jesuíticas”; un itinerario turístico cultural que permite conocer la Manzana Jesuítica de Córdoba y las cinco estancias jesuíticas declaradas patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO: