Estancia Jesuítica de la Candelaria

La Estancia de la Candelaria destacó por ser un establecimiento rural ganadero. Con una extensión de 300.000 hectáreas, en ella los jesuitas se dedicaron a la cría de mulas que utilizaban para sus negocios con el Alto Perú.

Arquitectónicamente cuenta con un patio central rectangular, a uno de sus lados se observa la iglesia, donde se encuentra la imagen tallada en madera de la Virgen de las Candelas. La Estancia de la Candelaria, tiene una estructura sencilla pero imponente y es una de las mejores conservadas en la provincia, no por nada fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Estancia de la Candelaria se encuentra a 150 kilómetros de la ciudad de Córdoba, es posible acceder al lugar con vehículo mediano. A lo largo del camino se pueden apreciar bellísimos paisajes serranos.

Como parte del Camino de los Jesuitas en la región, se puede recorrer el “Camino de las Estancias Jesuíticas”; un itinerario turístico cultural que permite conocer la Manzana Jesuítica de Córdoba y las cinco estancias jesuíticas declaradas patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO:

Manzana Jesuítica de Santa Fe

La Manzana Jesuítica de Santa Fe conforma hoy un patrimonio inigualable y un sitio de cultura viva. La Manzana está integrada por el Santuario Nuestra Señora de los Milagros, que conserva en su interior el cuadro milagroso original de 1636, el Colegio Inmaculada Concepción, primer colegio jesuita del país, y el antiguo patio de clausura con su capilla doméstica, por donde transitó al Papa Francisco en sus años de formación como maestrillo.

En los niveles superiores encontramos el sector del Observatorio y Museo de la Manzana Jesuítica de Santa Fe que conserva un rico patrimonio histórico y religioso compuesto por múltiples objetos que evocan los 400 años de historia y que permiten que los turistas vivan experiencias basadas en el transitar de la sociedad de los siglos XVI y XVII.

La Manzana está ubicada en pleno casco histórico de la ciudad de Santa Fe, cercana a los principales atractivos histórico, culturales y naturales de la ciudad.

Circuito Vivencial del Mundo Guarani

Acompañados por un guía turístico nativo de la etnia Mby’a Guarani, la visita permite comprender el Mundo Guaraní a través de la narración desde la cosmovisión de sus propios protagonistas y mediante una instalación museográfica innovadora que busca representar y destacar su historia desde los primeros registros hasta la actualidad, en perfecta simbiosis de convivencia con la biodiversidad del entorno.

Ubicado en uno de los últimos remanentes del Bosque Atlántico del Alto Paraná, a través de un sendero interpretativo con 6 estaciones temáticas el turista podrá adentrarse en los misterios del bosque y apreciar su riqueza natural y cultural antes de llegar al emblemático Lago Yguazú, donde se encuentra un embarcadero.

El circuito vivencial fue edificado con criterios de sostenibilidad e inclusividad en medio de 1.700 hectáreas de un Área Silvestre Protegida, donde, además de un área expositiva, cuenta con espacios para charlas y conferencias, talleres didácticos, biblioteca, una sala de exposiciones temporales, tienda de recuerdos y áreas de estacionamiento y camping.

Más información en Circuito Vivencial Mundo Guarani

Además….

Visitar la comunidad indígena guaraní Pindó

Esta comunidad de jóvenes familias, liderada por Pánfilo Cabral, es el lugar perfecto para realizar una inmersión cultural completa, ya que mantiene vivas tradiciones ancestrales que podrás conocer de primera mano.

Más información: http://rutajesuitica.com.py/news/comunidad-pindo-y-guavirami-mbya-guarani/

Catedral de Florida

La Catedral Basílica de Florida se encuentra en el centro histórico de la ciudad de Florida (Uruguay), a unos 100 kilómetros al norte de Montevideo. En la basílica se realizan misas de forma regular, acogiendo a miles de fieles de todos los rincones de Uruguay a pedir favores y agradecer a la Virgen de los Treinta y Tres, labrada en las Misiones Orientales de los Jesuitas.

Según la tradición oral uruguaya, la virgen se apareció en una madera en el rancho del indio Antonio Díaz, quien, ante el asombro, acudió a la basílica para entregársela al párroco. Este mandó construir la urna de cristal que actualmente resguarda la imagen de la Virgen en la Basílica.

Más información: https://www.santuariovirgentreintaytres.com/

PARQUE NACIONAL NOEL KEMPFF MERCADO

El Parque Nacional Noel Kempff Mercado, en el Departamento de Santa Cruz, posee una belleza única e inigualable. Es uno de los lugares más remotos del mundo y una de las zonas protegidas más biodiversas del planeta. Se encuentra biogeográficamente en una transición entre la Amazonía del Madeira-Rondonia y la Chiquitanía situada más al sur y se inserta en cinco ecorregiones: Sudoeste del Amazonía, Sabanas Inundables, Bosques Seco Chiquitano y Cerrado. El área protegida tiene una importancia fundamental como reserva biológica por su gran superficie y por su estado prístino.

Para quien se quiera aventurar al interior de este indómito paraje natural existen campamentos de ecoturismo comunitario que ofrecen servicios básicos y guías locales.

Más información: http://sernap.gob.bo/noelkempffmercado/

 

Esteros del Iberá

La ecorregión de los Esteros del Iberá cuenta con más de cien lagunas que albergan una maravillosa biodiversidad: ciervos de los pantanos, carpinchos, zorros, tatú mulita, aguará guazú entre muchas otras especies de fauna.

Los ricos ecosistemas del Iberá, “agua brillante” en guaraní, representan una de las áreas biológicas más destacadas de América del Sur, refugio natural para numerosas especies animales y un respiro para el alma para los visitantes que se acercan a contemplarlos.

Quienes visitan el Parque Nacional Iberá podrán acceder por los distintos portales: Portal Cambyreta, San Antonio, San Nicolás, Carambola, Río Corriente, Portal Uguay, Laguna Iberá y Galarza. Imprescindible alojarse en localidades cercanas como: Carlos Pellegrini, Concepción del Yaguareté Corá, San Miguel, Ituzaingó o Loreto, y comenzar el día con un enriquecedor avistaje de fauna y flora, safaris fotográficos, cabalgatas, recorridos en canoas, botes o trekking.

Un lugar de ensueño que representa un viaje cultural al pasado, reflejado en los rincones de sus pueblos más antiguos, donde se aprecian los vestigios de la cultura guaraní, la importancia de las misiones jesuíticas, las luchas por la independencia, y se revive la historia y cultura de alto valor como el Chamamé, herencia correntina, expresión que se canta, se baila y cuando la emoción desborda, nace el grito sagrado del Sapucay y que ha sido declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Más información en https://www.parqueibera.gob.ar/

Misión jesuita de São Lourenço das Missoes

En 1690 el padre Bernardo de la Veja fundó la misión jesuítica de São Lourenço Mártir, el quinto asentamiento misionero en Rio Grande do Sul que llegó a albergar a 823 familias.

La reducción tenía una gran plaza central y la iglesia era su edificio principal. Todavía se conservan algunos muros que dan idea de las dimensiones y grandiosidad del templo religioso. Un edificio de aproximadamente 80 metros de largo y 40 metros de ancho. Se han rescatado inventarios que indican que la iglesia tenía cinco altares de oro y numerosos objetos tallados a mano de piedra, oro, plata y bronce.

Misión jesuita São João Batista

La misión jesuita de São João Batista destacó por ser la primera fundición de hierro de América del Sur. En ella se desarrollaron diversas habilidades artísticas: arquitectura, producción de instrumentos musicales, coros y canto.

Actualmente se pueden visitar los restos de la estructura del cementerio, la iglesia y el colegio, así como infraestructuras complementarias como presas y caminos. Una exposición con hallazgos arqueológicos y un sendero de interpretación eco-cultural complementan el itinerario de la visita.

Misión jesuita de São Luiz Gonzaga

El padre Miguel Fernandes fundó en 1687 la misión jesuita de São Luiz Gonzaga por razones de seguridad, ya que su ubicación resultaba más favorable para su defensa. En sus inicios, la misión albergó a indígenas provenientes de las demás misiones de la región.

Al igual que en el resto de los pueblos misioneros, en São Luiz Gonzaga surgió una floreciente civilización de constructores, escultores, pintores, músicos y otros artesanos, que dejaron las huellas que hoy persisten en las ruinas de la llamada «República Guaraní» que engloba territorios que en la actualidad pertenecen a los países de Brasil, Argentina y Paraguay.

La actual ciudad de São Luiz Gonzaga se construyó sobre las antiguas ruinas de la misión jesuítica. Sus piedras se utilizaron como cimiento de varias casas en las áreas urbanas y rurales. Quizás sea esta la razón por la que se haya arraigado tan profundamente el amor de su población por este período de la historia.

Misión jesuita de São Nicolau

La misión jesuita de São Nicolau es uno de los 18 pueblos (llamados misiones o reducciones) que fundaron los jesuitas 1626 y 1634 en la región que hoy se conoce como el Estado de Rio Grande do Sul. Durante los siglos XVII y XVIII convivieron en estas misiones jesuitas e indígenas convertidos al cristianismo. Muchas de las misiones fueron destruidas durante guerras y ataques de saqueadores por lo que los jesuitas volvieron a fundar, en una segunda fase del ciclo misionero, otras siete misiones. Son las que actualmente conocemos como los Siete Pueblos de las Misiones.

São Nicolau fue la única misión en ser refundada sobre sus propias ruinas y en el segundo periodo destacó por la producción de pinturas y tallas en madera.

El Sitio Arqueológico de São Nicolau ha sido objeto de varias investigaciones arqueológicas. En el lugar, se puede visitar la antigua bodega subterránea de los sacerdotes y una exposición sobre los trabajos de excavación arqueológica ejecutados en 1980.