San José de Chiquitos

La misión jesuítica de San José de Chiquitos se encuentra en el departamento de Santa Cruz, en la zona oriental de Bolivia. Constituye una joya singular de la arquitectura jesuítica. Su iglesia fue declarada Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

La Misión fue construida en tres fases con materiales de la región, principalmente maderas y rocas que fueron talladas a mano por más de 5.000 personas. La fachada principal constituye un armonioso conjunto compuesto por las fachadas de la capilla mortuoria, la iglesia, el campanario y la bóveda.

Misión de San Rafael de Velasco

La Misión Jesuítica de San Rafael de Velasco fue construida entre 1745 y 1749. Se encuentra en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

El templo conserva valiosas piezas de pinturas en lienzo, muebles tallados en madera incrustados a las paredes del templo, detalles revestidos con mica plateada, enchapados en mica rosa. A diferencia de otras iglesias jesuíticas, el techo fue restaurado utilizando caña y madera, tal cual fue construido originalmente. El año 1990 fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Misión de San Miguel de Velasco

La misión de San Miguel de Velasco fue fundada el 1721. Se caracteriza por sus pinturas, vitrales y las columnas torneadas talladas en madera y decoradas con motivos propios del estilo Barroco mestizo.

La población local aún mantiene sus tradiciones y preserva su cultura. San Miguel de Velasco es una de las misiones más reconocidas en la región por el trabajo del tallado en madera.

Misión de Santa Ana de Velasco

La iglesia Jesuita de Santa Ana de Velasco fue una de las últimas misiones en la Chiquitanía.  La iglesia se encuentra rodeada de construcciones sencillas tal como en la época de los jesuitas. Es una de las pocas misiones que conserva una parte importante de la antigua estructura del pueblo misional.

La fiesta más celebrada es Semana Santa, en la que es posible ver procesiones religiosas rodeadas de flores, plantas típicas y arcos de palma.

En la localidad, además de la iglesia, también se puede visitar el Museo Chiquitano, donde se exhiben piezas y utensilios propios de la época misional de Santa Ana.

Templo Jesuita de la Inmaculada Concepción

Conocida también como «Misión Jesuítica de Chiquitos de Concepción» es considerado un legado de la cultura viva de los Jesuitas, y de las pocas misiones jesuíticas que no fueron destruidas después de su expulsión.

La arquitectura tiene un estilo barroco y destaca el uso de materiales naturales del lugar como la madera. En su interior destacan los altares restaurados, los murales originales, el altar tallado en madera, con detalles cubiertos con láminas de oro. Es considerada como una joya en la región y contemplarla al atardecer es una experiencia inolvidable.

Más información sobre las Misiones de la Chiquitanía: https://planmisiones.org/

Misión de San Francisco Javier

Iglesia Misional Jesuita de San Javier fue construida entre 1749 y 1752 por los jesuitas en la provincia de Chiquitos, del departamento de Santa Cruz en Bolivia. Una de las edificaciones más antiguas de esta región.

Su arquitectura se destaca por su campanario y por el tallado de las columnas en madera con estilo barroco típico de la cultura Chiquitana.  El templo está compuesto por tres naves, con techo simple de madera. Está sostenido por columnas salomónicas de madera labrada. Tanto las puertas como las columnas fueron talladas en cuchi, una madera muy dura, resistente y típica de la zona. Los colores usados en la fachada se caracterizan por tonos tierra.

Ruinas de San Ignacio Miní

La misión jesuítica de San Ignacio Miní se fundó en 1610 por los Padres José Cataldino y Simón Masseta en la rivera izquierda del río Paranápanema con el objetivo de evangelizar a los nativos guaraníes. En 1696 después de algunos asientos provisionales, se establece donde hoy se aprecian los valiosos restos de sus ruinas jesuíticas, en una pequeña reserva fiscal, rodeada por el trazado urbano de la moderna ciudad de San Ignacio, en la provincia argentina de Misiones.

Es la más completa de todas las misiones jesuíticas conservadas en, lo que es hoy, la Provincia de Misiones. El monumento está totalmente cercado y resguardado. Estos restos han sido reconstruidos durante el período 1940-1950.

Prácticamente todo el conjunto urbano estuvo construido en roca arenisca rosada y en menor medida en roca itacurú. Los trabajos de restauración que se ejecutaron en el sitio permiten que podamos apreciar con exactitud lo que fuera la trama urbana de la reducción jesuítica. El templo, la residencia o colegio, los talleres y las viviendas indígenas pueden ser apreciadas en todos sus aspectos funcionales, lográndose una idea acabada de lo que implicaba la vida cotidiana en una reducción jesuítica.

La fachada del templo, los portales de los accesos laterales al templo y el pórtico de la sacristía constituyen obras únicas del barroco misionero-guaraní. Se trata de componentes, junto con la residencia o colegio con sus pisos y corredores y escalinatas originales, que distinguen a San Ignacio Miní y la hacen única en el contexto de los demás conjuntos jesuíticos.

La distancia que separa San Ignacio de Posadas, la capital de la provincia de Misiones, es de unos 60 km. y se puede acceder fácilmente por carretera.