Fuerte de San Miguel

Para visitar y conocer

Construido por los españoles en 1734, fue tomado por los portugueses tres años después, quienes le dieron su diseño definitivo. El Fuerte de San Miguel fue reconquistado por los españoles en 1763, aunque su importancia militar decayó notablemente poco tiempo después. Testimonio de la historia colonial, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1937.

Cuenta el «Diario de viaje a las Vaquerías del Mar2, de 1705, que en la primavera de ese año unos 420.000 vacunos en pie, fueron arreados desde esta vaquería hasta territorio misionero, más allá del Río Ibicuy, en una aventura de más de mil kilómetros. Al visitar estas tierras, el viajero se verá transportado en el tiempo por la historia de la evolución ganadera del país, entre vacunos criollos, flora y fauna autóctona, cerros y serranías. Una parada ineludible en este viaje es la Reserva Nacional de Bovinos Criollos, que se encuentra protegida por la UNESCO y forma parte del Parque Nacional de Reserva de fauna y flora de San Miguel y que, junto al Fuerte, son reconocidos como Patrimonio Histórico Nacional.

Detrás de su puente levadizo se atesora hoy en día una colección histórica y se reproducen los ambientes donde vivieron ocupantes españoles y portugueses.

¿Cómo llegar?

Se encuentra en la ruta 19, a 7 kilómetros al oeste de Chuy, ciudad fronteriza con Brasil, y dista 6 kilómetros de la Laguna Merín.

Horarios de visita y costo

Durante la pandemia de COVID-19, es obligatorio el uso de tapabocas o mascarillas durante la visita. Se realiza control de temperatura y solicitud de datos personales.

  • En temporada alta (de diciembre al 1 de marzo): todos los días, de 10:00 a 19:00 horas.
  • En temporada baja (resto del año): todos los días, de 10:00 a 18:00 horas.
  • El costo es de 50 pesos uruguayos por persona. Menores de 12 años y mayores de 65 ingresan gratis. Sólo se puede abonar con pesos uruguayos.

Grupos o escolares pueden coordinar su visita a través del Departamento de Estudios Históricos del Estado Mayor del Ejército.

Más información: Turismo Departamento de Rocha

Teléfono: +598 4474 6541

Calera de las Huérfanas

La Estancia de Belén, establecida en 1741 por los Padres de la Compañía de Jesús, se encuentra a pocos kilómetros de Carmelo, en el departamento de Colonia. Enclavada entre los arroyos San Juan y Las Vacas, abarcaba una extensión de más de 140,000 hectáreas y se destacó como un modelo de organización, evangelización, producción y educación.

Con una población de aproximadamente 250 personas, que incluía religiosos, esclavos africanos e indígenas, la estancia llevaba a cabo diversas actividades. La principal era la producción de cal mediante la quema de calizas en dos grandes hornos cercanos a la capilla de Belén. También fabricaban ladrillos y tejas, trabajaban la tierra, cultivaban huertas y árboles frutales, e introdujeron la vid en la región con alrededor de 1500 plantas.

Además de sus actividades agrícolas e industriales, tenían talleres de herrería, telar, carpintería y panadería, y producían sus propias prendas de vestir, tejidos y artículos de uso cotidiano. La Estancia de Belén era considerada la civilización más avanzada de su época en el entorno rural y, con su compleja organización productiva, no sólo se autoabastecía, sino que también proporcionaba recursos a los Jesuitas en Buenos Aires.

Hoy se conoce principalmente por las ruinas de la Capilla. En su época también incluía viviendas, una ranchería para los esclavos y un cementerio. Después de la expulsión de los Jesuitas en 1767, pasó a depender del Gobierno español de Buenos Aires y más tarde fue administrada por las Religiosas de la Caridad con el Colegio de las Niñas Huérfanas, adoptando el nombre de Calera de las Huérfanas.

En 1815, con el Reglamento de Tierras, la estancia fue dividida y repartida, y posteriormente fue adquirida por el General Julián Laguna. Sin embargo, las guerras civiles causaron un gran deterioro, dejándola en ruinas. La iglesia se derrumbó, y algunos de sus elementos se trasladaron a la ciudad de Carmelo, incluida la imagen de la Virgen de Belén vestida como Virgen del Carmen.La Estancia de Belén, los vestigios del casco de la estancia, los hornos de cal y el parque nativo circundante conforman un patrimonio arquitectónico y arqueológico de gran valor histórico en Uruguay. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1976. 

Más información: http://colonia.gub.uy/turismo/

Vive las fiestas del gaucho por todo el país

Hoy los descendientes del arquetipo original, peones, capataces y mayorales de haciendas y estancias, troperos o reseros, domadores y cantores campesinos, atesoran los valores más entrañables del gaucho; el valor, las habilidades camperas, caballo mediante, la hospitalidad franca y altiva gentileza.

Las representaciones poéticas del gaucho lo describen como el ideal de valentía e independencia. Pero más allá de cómo lo presenten la música, la literatura, y la pintura, este personaje constituye un símbolo importante dentro de la cultura uruguaya. Es el hombre de campo que trabaja principalmente arreando ganado. En su imagen estereotípica, siempre está acompañado de un caballo que, además de servirle de transporte, es una de las pocas posesiones materiales que se asocian con el modo de vida gauchesco.

En San José, Canelones, Tacuarembó, Fray Bentos, Montevideo y otras localidades del interior del Uruguay, un sinfín de fiestas populares resaltan las costumbres de la vida y la actividad en campaña, siempre destacando su principal figura, el gaucho.

Más información: Vivir las tradiciones del campo en la Patria Gaucha

Catedral de Florida

La Catedral Basílica de Florida se encuentra en el centro histórico de la ciudad de Florida (Uruguay), a unos 100 kilómetros al norte de Montevideo. En la basílica se realizan misas de forma regular, acogiendo a miles de fieles de todos los rincones de Uruguay a pedir favores y agradecer a la Virgen de los Treinta y Tres, labrada en las Misiones Orientales de los Jesuitas.

Según la tradición oral uruguaya, la virgen se apareció en una madera en el rancho del indio Antonio Díaz, quien, ante el asombro, acudió a la basílica para entregársela al párroco. Este mandó construir la urna de cristal que actualmente resguarda la imagen de la Virgen en la Basílica.

Más información: https://www.santuariovirgentreintaytres.com/

Senderismo y avistamiento de aves en la Quebrada de los Cuervos

El paisaje protegido Quebrada de los Cuervos y Sierras del Yerbal es un estrecho valle encajonado que forma una garganta o «quebrada» de exuberante vegetación y destacada belleza escénica.

Esta área protegida forma parte del grupo de quebradas asociadas a las serranías del Este, que actúan como corredor entre las sierras del departamento de Maldonado, en el sur de Uruguay, y los bosques subtropicales de Río Grande do Sul en Brasil, para continuar el recorrido del Camino de los Jesuitas.

Entre las actividades que se pueden realizar en la Quebrada de los cuervos, destacan el senderismo y el avistamiento de aves.

Más información en www.turismo.gub.uy

Calera de las Huérfanas

También conocida como «Estancia de Belén» o la «Estancia del Río de la Vacas», la Calera de las Huérfanas fue declarada Patrimonio Jesuítico y Monumento Histórico Nacional de Uruguay.

Además de ser una importante fuente de cal, también se dedicó a diversas actividades ganaderas y agrícolas, como la introducción de 1.500 cepas de vid, hasta entonces eran inexistentes en suelo uruguayo. El conjunto, integrado por la iglesia, los vestigios del casco de la estancia, los hornos de cal y el parque nativo circundante, cuenta con un centro de interpretación de imprescindible visita.

Cuando la visites, pregunta a los lugareños por las leyendas que envuelven de misterio este lugar, donde dicen que la «Virgen de Belén» regresaba por las noches a su vieja capilla cuando fue trasladada a Carmelo.

La Calera de las Huérfanas se encuentra en el departamento de Colonia, a 13 kilómetros al sur de Carmelo. El horario de visita es de miércoles a domingo, de 14.00 a 18:00 horas.

Más información en: https://uruguaynatural.com/index.php/que-hacer/campo-y-naturaleza/tras-la-huella-jesuitica