La Iglesia San Francisco de Castro es un templo católico ubicado frente a la Plaza de Armas de la ciudad de Castro, capital de la Provincia de Chiloé.
El primer templo de la ciudad fue edificado con el nombre de Apóstol Santiago, sin embargo, fue incendiado por piratas holandeses y reconstruido en varias ocasiones, hasta su destrucción completa en el año 1771. A partir de entonces se utilizó como templo una antigua capilla edificada por los jesuitas, en la que posteriormente se establecieron los franciscanos. Años después, en el mismo lugar al costado de la Plaza de Armas, fue edificado el templo que permanece hasta la actualidad. Su construcción se inició en el año 1910 para finalizar dos años después, y estuvo a cargo del Padre Ángel Subiabre, superior del convento por aquella época.
El diseño de la Iglesia pertenece al arquitecto italiano y sacerdote franciscano Eduardo Provasoli. Fue levantada por carpinteros de Chiloé dirigidos por Salvador Sierpe. En la estructura se emplearon maderas de la zona, tales como alerce, ciprés, coigüe y otras llamadas “coloradas” en Chiloé. Los interiores son de raulí y olivillo y el frontis, la techumbre y forros exteriores son de fierro galvanizado. El templo cuenta con más de 1.400 m2., dispuestos en 52 metros de largo, 25 metros de ancho y 16 metros de alto. Además, tiene una cúpula octogonal sobre el presbiterio de 32 metros y dos torres de 42 metros de altitud. (Fuente: Servicio Nacional del Patrimonio. (s.f.). Recuperado el 25/09/2025 de sitio web: https://chiloepatrimoniomundial.gob.cl/iglesias/templo-de-san-francisco-de-castro/)
La primera iglesia de Castro fue construida en 1.567 y, al igual que varias reconstrucciones posteriores, fue destruida por un incendio. La predecesora de la iglesia actual que se erigía en el mismo sitio, se quemó en 1.902. De ella se conservan bellas fotografías.
La Iglesia San Francisco de Castro es el principal templo del archipiélago y símbolo de su capital. Se trata de una construcción monumental cuyo diseño original, proveniente de Europa, consideraba la utilización de piedra y hormigón para su construcción. Sin embargo, los carpinteros locales decidieron levantarla a la usanza chilota: en madera.
Su aspecto exterior se diferencia del modelo tradicional de arquitectura religiosa chilota, sin embargo, en su interior se experimenta la misma sensación que en las demás iglesias patrimoniales, caracterizada por la calidez de los espacios, el olor a madera nativa, la peculiaridad de la imaginería religiosa influenciada por tradiciones locales, y la vivacidad los ritos típicos del archipiélago.
Su fachada se ha pintado de diversos colores durante su historia, pasando por el naranjo y el celeste hasta el actual amarillo con morado, que se dice era su color original.
Entre las imágenes religiosas destacan el arcángel Miguel, victorioso sobre Satanás y una réplica del famoso Jesús de Nazareno de Caguach. (Fuente: PTI Iglesias Patrimoniales de Chiloé. (s.f.). Recuperado el 25/09/2025 de sitio web: https://www.rutaiglesiaschiloe.cl/iglesias/castro)